martes, 26 de abril de 2011

BAUTISMO DE VUELO CON GLOBO EN LA CAPADOCIA

Pues no da tanto yuyu. Ya me habían dicho que la ascensión es muy suave y que solo en casos de vértigo grave lo podías llegar a pasar mal. Desde 900 metros de altura todo se ve bastante tranquilo, la cesta casi no se mueve y ves la cara de fascinación de tus acompañantes (en la foto). Además si todo va bien, la mayoría de veces con un buen piloto, el aterrizaje es hasta divertido. El nuestro fué sobre la misma plataforma del remolque del globo, enganchado a un todoterreno y en un campo con algo de desnivel. Acojonante puntería y algo de ayuda de los auxiliares desde tierra. El piloto, alias "Leonardo Dicaprio" (era calcado), nos hizo una broma sobre su experiencia de vuelo nada más comenzar la ascensión pero, el belga de no más de 30 años, dominaba bastante el tema y daba confianza. Me encantó y lo aconsejo. Aunque solo sea una vez en la vida.



COMO FUNCIONA EL SARAO, PASO A PASO

Primero de todo, mi amol, pagas religiosamente 145 euros. Lo mejor de todo es apuntarse con antelación e insistir en que lo has hecho. Yo me lo tomé con pachorra y casi me quedo en tierra. Luego te levantas a las 4 y poco, te abrigas bien (un Abril anormalmente frio en Turquía) y te vienen a buscar en una minivan. De repente, a eso de las 5 ya que estabamos cerquita, te dejan en una gran esplanada donde han montado una hoguera. Abarratoda de gente con cara de sueño y un poco (muy poco) acojonada. El ruido de los quemadores que inflan unos 33 globos tendidos en la tierra. Tomas alucinado un café y una pasta en el catering que han montado y... acabas siguiendo el cartelito de tu vuelo como un corderito (Cagada gorda, no me acordé de grabar el video en HD).


Segundo paso: ¿Cómo me subo, dónde me meto y cuándo nos vamos?. Pues muy fácil. Metes la pezuñas en los agujeros de la cesta donde hay varios habitáculos para 12 personas repartidas de 4 en 4, menos el piloto y una guapa turca que van juntos. Los dos se aseguran con un arnés. Nosotros no. Mal fario instantáneo que desaparece rápidamente. Mecha a los quemadores y empiezas a subir. Poco a poco. De puta madre.




El piloto comenzó a rozar las torres de piedra (glups) con la tela del globo, a bajar entre las montañas hasta tocar tierra dentro de los pequeños valles con cueva trogloditas ya abandonadas en su mayoría. Incluso "podó" un árbol para hacer coña.  Después, comenzó a tomar altura.






Y comenzó el ascenso y nada de movimientos raros. Un poco de cangeli si alguien se movía bruscamente o, cuando mirabas hacia abajo. Pero pronto te acostumbras a la altura y comienzas a disfrutas de las vistas a unos 900 metros del suelo. Guapa la experiencia.







Al iniciar el descenso te acuerdas de las normas que de ha explicado el piloto. Primera: si te subes a la cesta, no te bajas hasta que él te lo diga. Y segunda, al aterrizar te agarras a unas asas de cuerda que hay en la cesta y adoptas la posición de aterrizaje. Pasamos sobre globos que ya descendían, algunas cuevas rehabilitadas como suites de lujo (vale una pasta dormir) y otras abandonadas situadas en la población de Avanos (localización del hotel). A lo lejos, comenzabamos a ver 2 todoterrenos... con los remolques de los globos. ¿Cómo sería el aterrizaje?. Je,je.






Como punto final al bautizo (1 hora y 10 minutos). Aterrizaje bastente guapo sobre el remolque, una copa de cava de la zona (¡¡con zumo de naranja!!), diploma, foto con Leonardo Dicaprio y vuelta a la dura vida de turista (vaya día me esperaba). Esto, esto es todo amigos.











Como todos, Kim feliz con su diploma. Muy bien organizado. Vale la pena gastarse unas Liras Turcas en esta "aventura" supersegura. De lo mejor del viaje a Turquía.



Lo siento por la mala calidad de las fotos. Estaba el día chungo.

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